El capitán del Inter de Milán volvió a convertir con la Selección después de una extensa sequía. Su último gol en un partido oficial había sido el 4 de septiembre del año pasado frente a Venezuela. Además, durante el Mundial de Qatar 2022 le anularon dos tantos, por lo que este nuevo festejo representa un impulso importante desde lo anímico. En la preparación para el torneo ya había sumado minutos y convertido en los amistosos ante Honduras e Islandia, con el objetivo de ganarse un lugar en el ataque.
Del otro lado aparece el delantero del Atlético de Madrid, que busca recuperar su mejor versión tras la lesión en el tobillo izquierdo que sufrió antes de la Copa del Mundo. Su último gol con la Albiceleste fue en marzo de este año, en la goleada 5-0 sobre Zambia. Antes de ese encuentro, no marcaba desde junio del año pasado, cuando anotó frente a Chile.
Si bien Lionel Scaloni apostó por ambos delanteros en el último compromiso, todo indica que esa fórmula no se repetirá en el próximo partido. Con Lionel Messi ya confirmado entre los titulares, el entrenador deberá definir quién acompañará al capitán en el frente de ataque. La decisión se tomará en función de lo que muestren en los entrenamientos previos al cruce frente al seleccionado africano.












