
Tini Stoessel, una de las cantantes más populares y relevantes del pop latino y de la música urbana, está dando mucho de qué hablar tras un conflicto familiar y profesional que ha terminado trascendiendo en estos últimos días. Ya hace tres meses que la argentina cesó a su padre del cargo que hasta el momento había ocupado durante 15 años: ser su representante profesional y administrador de su carrera. Ahora, el conflicto ha pasado a palabras mayores.
La diva del pop argentino ha desatado un escándalo millonario al ordenar una auditoría sobre su patrimonio y descubrir que no tiene nada a su nombre, ya que la totalidad de sus ganancias y sociedades han sido registradas, durante los últimos 15 años, bajo el control exclusivo de su padre y exmánager, Alejandro Stoessel. Según han asegurado los medios argentinos, esta auditoría se presentó a principios de este año, con motivo de revisar la gestión de su patrimonio antes de su boda, aunque los rumores apuntan a varias historias que habrían dado lugar al inicio de esta investigación.

Los detonantes que han llevado a Tini a esta auditoría
El primero sitúa a la cantante en una tienda intentando comprar una cartera de 2.500 dólares. Al ir a pagar, le apareció el indeseado mensaje de “pago denegado”. Al descubrir que contaba con un límite de 5.000 dólares mensuales en sus tarjetas de crédito administradas por su familia, su pareja, Rodrigo de Paul, la instó a revisar cómo se estaba gestionando su dinero.
El segundo fue la negativa de su padre a las intenciones de Tini de comprarse una propiedad en Miami para instalarse cerca de su pareja, ante la proximidad de su compromiso. Su padre se opuso a liberar los fondos bajo el argumento de que “ella ya tiene su casa en Buenos Aires”.
El tercer y máximo detonante, según ha contado la periodista Marcela Tauro, fue cuando Alejandro Stoessel le sugirió a su hija firmar un acuerdo prenupcial de separación de bienes, una propuesta que ella no se tomó nada bien y que rechazó de manera rotunda. Tras esta fuerte discusión, Tini decidió quitarle a su padre el control total de sus finanzas y contrató a un profesional ajeno a la familia para que manejara su dinero. Una pelea que rompió la relación de confianza entre ellos. Al entrar el nuevo administrador, se descubrieron supuestas irregularidades en las empresas que manejan las ganancias de la cantante, derivando en una auditoría legal profunda.

Todos los hallazgos de la auditoría
Este peritaje privado ha revelado que Tini Stoessel, a pesar de haber generado un patrimonio millonario en base a sus acuerdos publicitarios, marcas globales y giras internacionales, vio cómo estos fueron gestionados exclusivamente por su padre y ella no tiene ni participación accionarial ni control alguno sobre sus ganancias, aunque sí estaba al cargo de todas las decisiones artísticas.
Medios argentinos han reportado que este conflicto involucra una cifra estimada de 70 millones de dólares y, gracias a este estudio, se ha conocido que tan solo en el último año su gira Futttura Tour ha generado 45 millones de dólares, de los cuales Tini recibió únicamente 300.000 dólares.
La firma QVT Management, con sede en Estados Unidos y que figura a nombre de Alejandro Stoessel y de su hermano, Francisco Stoessel, estaba siendo la encargada de facturar la pauta comercial de la imagen de Tini. Y es que no solo se trata del dinero generado e ingresado en el pasado, sino también del futuro inmediato de la cantante. El padre de Tini habría firmado álbumes futuros en la carrera de su hija, de los cuales no podrá obtener ni beneficios ni derechos, ya que no tiene potestad sobre los royalties que generará.
















