Mediante una orden judicial allanaron una casa del barrio Natania XX, de Rivadavia, y descubrieron decenas de neumáticos nuevos. Esas ruedas pertenecen a la Policía.

Un procedimiento de rutina en búsqueda de objetos robados destapó otro hecho delictivo de proporciones que golpea a la Policía de San Juan. Los investigadores requisaron un domicilio particular de Rivadavia y encontraron 28 cubiertas de vehículos, sin estrenar, que fueron sustraídas supuestamente del taller de la fuerza provincial. Ya hay un policía preso.
El escándalo recién empieza y el primero en caer es un cabo de nombre Franco Narváez, perteneciente al taller de la División Automotores de la Policía provincial, situado en la calle Salvador María del Carril, cerca de Falucho, en Concepción, confirmaron fuentes del caso a TIEMPO DE SAN JUAN. Todavía no se sabe en qué puede derivar el caso y qué otros efectivos de la fuerza estarían involucrados en lo que parece un hecho delictivo, bajo la modalidad de robo hormiga, señalaron. El hecho se suma a una seguidilla de episodios que sacuden a la fuerza, desde el caso de las computadoras y las pistolas desaparecidas hasta el agente que le sustrajo la tarjeta a un compañero o el oficial que intentó llevarse mercadería sin pagar de un súper.

Parte de la evidencia que hay en la causa.
Este último caso empezó con una investigación que realizaban los policías de la Brigada de Investigaciones de la Central de Policía, bajo directivas de la fiscal Claudia Salica, de la UFI Delitos contra la Propiedad. Buscaban objetos robados en una vivienda y, siguiendo esa línea, el jueves último allanaron un domicilio del barrio Natania XX, en Rivadavia, con orden emitida por el juez de garantías Diego Manuel Sánz. Era un procedimiento casi de rutina, pero una vez que entraron a la casa se encontraron con una pila de neumáticos nuevos. Según las versiones, son 28 cubiertas de camionetas, autos y motos, de distintas medidas y de marcas conocidas.
La propietaria es una mujer que está enferma, que tiene a su cargo una persona adulta mayor y a una hija con discapacidad. La señora explicó a la comisión judicial que las cubiertas no le pertenecían, que no sabía de su procedencia y que solo las guardaba por pedido de su cuñado. Ahí supieron que quien había llevado esos neumáticos a esa propiedad era el cabo Narváez, un policía del taller de la División Automotores, revelaron fuentes oficiales.

Estas son algunas de las cubiertas secuestradas por personal de la UFI Delitos contra la Propiedad.
Una versión señala que los neumáticos contaban con unos precintos con algunos números de registro. Esos datos permitieron determinar que las cubiertas provenían del depósito del taller de la Policía, confiaron fuentes oficiales.
A partir de ese primer hallazgo en el barrio Natania XX, los investigadores realizaron un segundo procedimiento en la vivienda del cabo Narváez, en Chimbas. Allí no encontraron cubiertas, aclararon, y tampoco localizaron al policía. Para entonces, la fiscalía ya había pedido la captura del efectivo. Este viernes por la mañana, el cabo Narváez se entregó voluntariamente en la UFI Delitos contra la Propiedad y quedó detenido.
No trascendió qué más hay detrás del caso que investiga la fiscal Salica. Algunos detalles seguramente saldrán a la luz en la audiencia de formalización, pero también será el puntapié inicial de la causa judicial para establecer cómo fue que sacaron esas cubiertas, desde cuándo venía la maniobra y quienes más están involucrados.
Fuente Diario Tiempo San Juan















