Carlos Cassinelli, director de Medicina Legal de la Policía Científica bonaerense, y uno de los médicos en realizar la autopsia, señaló que el astro padeció de un “edema generalizado” y que tenía “agua por todo el cuerpo”.
En una nueva audiencia del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, declaró Carlos Cassinelli, uno de los peritos médicos que evaluó y le practicó la autopsia al cuerpo del astro, quien manifestó que el exjugador agonizó durante 12 horas.
Diego tenía edema cerebral, coágulos en el corazón que se adhieren a las paredes, derrame pleural bilateral, anasarca, orina en la vejiga y necrosis tubular aguda. Esos son indicios de una agonía prolongada, no súbita“, indicó el profesional, que se desarrolla como director de Medicina Legal de la Policía Científica bonaerense.
Por otro lado, expresó que la autopsia la comenzó a las 19 del 25 de noviembre de 2020 y que la muerte se habría producido “entre 7 y 10 horas antes”. “Esto nos ubica en un horario de muerte de entre las 9 y las 12”, afirmó.
A su vez, reveló que el corazón pesó unos 503 gramos, cuando “uno normal se halla entre los 350 y 360 y que sus pulmones llegaban hasta los 700, unos 300 gramos por encima de lo habitual: “Eso es porque está lleno de agua”.
Para la continuidad de la jornada están convocados Guillermo Burry, Marcos Correa, Óscar Franco, Martín Cesarini y Flavio Tunessi, quienes participaron del ingreso del exfutbolista al sanatorio Ipensa de La Plata el 2 de noviembre de 2020, luego del deterioro físico que había exhibido durante el homenaje por su cumpleaños número 60 en Gimnasia y Esgrima La Plata. El deceso se produjo 23 días después, durante la internación domiciliaria del astro.
Según habían sostenido en el primer juicio -anulado en mayo de 2025, ninguno de ellos consideraba necesaria una intervención quirúrgica inmediata por el hematoma subdural detectado en ese momento. Pese a ello, el neurocirujano Leopoldo Luque, uno de los imputados,impulsó la operación realizada poco después en la Clínica Olivos
El paciente tenía que seguir en observación, pero no operarse”, había afirmado Burry en aquella instancia, reseteada tras el escándalo de la jueza Julieta Makintach con el documental “Justicia Divina”. En la misma línea, Cesarini declaró que Maradona “no demostraba un riesgo ni una emergencia quirúrgica”, mientras que Correa aseguró que Luque insistió rápidamente con la cirugía tras revisar los estudios médicos.
Aunque aquellas exposiciones perdieron validez tras la nulidad del juicio anterior, los testimonios que brindarán ahora tendrán peso probatorio dentro del nuevo debate oral, donde la Fiscalía busca reconstruir las decisiones médicas tomadas durante las últimas semanas de vida del exjugador.
















