Thiago Páez, de 18 años, fue condenado a cuatro años de prisión por su participación en hechos de violencia ocurridos en Villa El Salvador. Sin embargo, por encontrarse bajo tratamiento psiquiátrico, comenzará a cumplir la pena bajo arresto domiciliario y con una tobillera electrónica.
En un primer momento, el joven fue investigado por el disparo que hirió a un remisero de apellido Rodríguez. Sin embargo, las pruebas determinaron que Páez se encontraba en el vehículo únicamente como acompañante, por lo que la Fiscalía no formuló cargos en su contra por las lesiones provocadas con el arma de fuego.
La condena se relaciona con un violento ataque contra Alan Benjamín Rodríguez Marcoleta. Por este hecho, la defensa, a cargo de Gustavo de la Fuente, acordó con el Ministerio Público Fiscal una pena de un año.
Como Páez ya tenía una condena previa de tres años de ejecución condicional, el juez Matías Parrón revocó ese beneficio y unificó ambas penas en una condena total de cuatro años.
Debido a su estado de salud mental y al tratamiento psiquiátrico que atraviesa, la Justicia resolvió que inicialmente cumpla la pena bajo arresto domiciliario y con monitoreo mediante una tobillera electrónica.
Una vez que los profesionales médicos determinen que recibió el alta psiquiátrica, deberá ser trasladado al penal de Chimbas para completar la condena.
Páez había sido detenido el pasado 9 de agosto de manera circunstancial, cuando efectivos policiales lo interceptaron por una falta menor en la zona de Rivadavia. El joven permanecía prófugo desde el 15 de julio de 2026.
Con esta resolución, también quedó definida la situación procesal de otros integrantes de su familia. Su padre, Carlos Maximiliano Páez, y su hermano Aarón ya habían recibido penas de cumplimiento condicional por el mismo caso.













