Las pericias de Bomberos ratificaron que el fuego que arrasó con más de una decena de viviendas fue provocado. Sin embargo, la fiscalía no tiene sospechosos ni denuncias formales, lo que dificulta probar el delito.

Hace una semana, el viento Zonda potenció un infierno en Pocito. Más de una decenas de familias que residen en la calle Alfonso XIII, entre 11 y 12, sufrieron pérdidas totales o parciales en sus hogares. Mientras los vecinos intentan reconstruir sus vidas, la Justicia confirmó este miércoles un dato clave: el fuego fue intencional.
El fiscal Ignacio Achem, a cargo de la UFI Genérica, reveló en diálogo con Radio Sarmiento que las pericias formales de Bomberos ya están en sus manos. “Indican que el inicio del fuego fue intencional. A partir de ahí, lo que hay que determinar es el grado de dirección de ese incendio para que se constituya como una figura delictiva”, explicó.
Sin denuncia
Saber que el fuego fue provocado es solo el primer paso. El verdadero desafío de la Justicia ahora es encontrar a los responsables y demostrar si hubo una intención real de causar daño (delito doloso) o si se trató de una negligencia grave (delito culposo).
Hasta el momento, la investigación choca contra una pared. Es que no tiene sospechosos. Los investigadores han tomado al menos 10 testimonios a vecinos de la zona, pero ninguno vio de forma directa a alguien iniciando las llamas.
A esto se suma que no hay denuncias, por lo que la Justicia está actuando de oficio, ya que paradójicamente ninguna de las familias damnificadas ni los heridos han presentado una denuncia formal.
Ante este panorama, el fiscal Achem adelantó que se avanzará mediante “pruebas indiciarias”, un trabajo que calificó de “bastante arduo”. Finalmente, hizo un llamado a la comunidad: “Si la ciudadanía puede aportar información, nos ayuda mucho para poder avanzar”.















