Stephen Oscar Ramos, más conocido como “Kiki”, nació el 3 de abril de 2009 en Puerto Príncipe, Haití. Con apenas ocho meses fue adoptado por una familia argentina y creció en el país, donde realizó toda su formación, obtuvo la ciudadanía y descubrió su pasión por el fútbol.
Su llegada a Vélez se dio cuando tenía seis años. Un vecino, que lo veía jugar en los picados del barrio, lo animó a hacer una prueba en el club. Desde entonces, hizo todas las inferiores en Liniers y hoy es una de las grandes promesas de la cantera velezana.
A sus 17 años, Kiki se destaca en la Sexta División por su velocidad, potencia y capacidad para desequilibrar en el uno contra uno. Puede jugar como extremo por izquierda o como delantero, y su estilo de juego llevó a muchos a compararlo con Vinícius Jr. Incluso, el apodo “Kiki” nació por la explosividad que muestra dentro de la cancha, similar a la de Kylian Mbappé.
Después de dejar atrás algunas lesiones, Ramos atraviesa un gran presente. Lleva 12 goles en la temporada, entre ellos cuatro frente a Atlético de Rafaela y otro decisivo ante Boca, actuaciones que despertaron el interés de la Selección Argentina.

Diego Placente lo convocó para participar del microciclo de la Sub 17 en el predio de Ezeiza, donde buscará ganarse un lugar en la lista definitiva para disputar el Mundial de Qatar. El certamen comenzará el 19 de noviembre y Argentina integrará el Grupo C junto a Australia. Para Kiki, vestir la camiseta albiceleste representa el sueño que persigue desde que empezó a jugar al fútbol.













