
El ministro Eduardo Rodríguez Dávila precisó que las rutas de autobuses entre La Habana y las cabeceras de provincias reducirán las frecuencias semanales. La disposición surge en medio del bloqueo petrolero de Washington, que aguarda por reformas económicas y políticas profundas en la isla
Un hombre mira desde la ventana de un vehículo conocido como “autobús submarino” en La Habana, que se ha convertido en un medio de transporte clave durante la escasez de combustible en Cuba (Associated Press)
El Ministerio del Transporte de Cuba anunció nuevas medidas restrictivas para los servicios de pasajeros y cargas ante la crisis por la falta de combustibles, agravada por el nulo suministro energético venezolano tras la captura del ex dictador Nicolás Maduro y el bloqueo petrolero impulsado por Estados Unidos.
El ministro de Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, explicó en conferencia de prensa que las disposiciones buscan contrarrestar los efectos del cerco energético y priorizar servicios considerados “imprescindibles” para la vida de la población y la economía.
Entre las prioridades mencionó el transporte de combustibles, alimentos, medicamentos, exportaciones y materias primas esenciales, así como la atención diferenciada a sectores como Salud Pública y Educación. Sin embargo, ante la crisis de carburantes en la isla, informó que las rutas de autobuses entre La Habana y las cabeceras provinciales se reducirán a tres frecuencias semanales. Los trayectos entre la capital y las ciudades orientales de Manzanillo y Baracoa se programarán una vez por semana.














