
Al frente estuvo Griselda, su mamá, con una frase que resumió el dolor de toda la columna: “Tengo una nieta a quien explicarle lo que le ocurrió a su mamá.

Las calles del centro sanjuanino volvieron a llevar el nombre de Gemma. Este miércoles, familiares, amigos, organizaciones sociales y vecinos se concentraron en Plaza Laprida y marcharon hasta Tribunales para pedir justicia por la joven de 32 años asesinada el 30 de julio en inmediaciones de La Costanera, en Chimbas.
La atacó su expareja, Matías Exequiel Marín, con quien tuvo una hija de 11 años. Le dio 31 puñaladas.

Entre los carteles que se vieron durante la marcha había frases que resumían el dolor colectivo y la urgencia del reclamo. “No estamos locas, nos están matando”, decía uno. Otro advertía: “La violencia deja marcas, no verlas deja femicidios”. También aparecieron mensajes más íntimos: “Todas las madres merecen ver a sus hijas volver” y “Vivas nos queremos”.
Hubo momentos de silencio, abrazos y lágrimas. Y hubo momentos en que los gritos volvieron a poner una misma palabra en el aire: justicia.













