A dos años de la desaparición del niño, arrancó en Corrientes el juicio oral contra 17 acusados. En la primera audiencia hubo demoras, problemas técnicos y una orden de detención que luego fue levantada.

En la segunda audiencia del juicio oral, los fiscales volvieron a exponer la teoría del caso y señalaron que el exmarino sanjuanino y su esposa habrían sido quienes retiraron a Loan Danilo Peña del lugar donde fue visto por última vez
El juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña ingresó en una etapa clave con el desarrollo de la segunda audiencia oral, en la que la Fiscalía volvió a exponer su reconstrucción de los hechos y detalló el papel que le atribuye a cada uno de los 17 imputados.
Dentro de esa hipótesis, uno de los nombres que vuelve a ocupar un lugar central es el del exmarino sanjuanino Carlos Pérez, acusado junto a su esposa, María Victoria Caillava, de haber participado en una instancia considerada determinante para concretar la desaparición del niño correntino de 5 años.
Para los fiscales, Loan no se perdió accidentalmente, sino que fue víctima de una maniobra planificada en la que intervinieron distintas personas con funciones específicas.
Según la acusación, el episodio comenzó cuando un grupo de adultos llevó al menor junto a otros niños hacia un naranjal ubicado cerca de la vivienda de su abuela, Catalina Peña. Allí, sostienen los investigadores, se produjo el primer tramo de una operación destinada a apartarlo del control de su familia.
El papel atribuido a Carlos Pérez
De acuerdo con la teoría fiscal, mientras Bernardino Benítez, Daniel “Fierrito” Ramírez, Mónica Millapi y Laudelina Peña habrían intervenido en el momento previo a la desaparición, Pérez y Caillava habrían actuado en una segunda etapa.
La acusación sostiene que el exmarino sanjuanino y su esposa fueron quienes retiraron a Loan del lugar utilizando una camioneta Ford Ranger blanca
Para respaldar esa hipótesis, los investigadores recordaron que durante la pesquisa fueron detectados rastros aromáticos compatibles con el niño en el vehículo utilizado por la pareja.
Según el Ministerio Público Fiscal, ese traslado habría sido clave para sacar a Loan de la zona donde desapareció y dificultar posteriormente su localización.
La Fiscalía considera que la participación de Pérez y Caillava fue determinante para concretar la desaparición y avanzar hacia una etapa posterior de ocultamiento.

La acusación contra el grupo principal
La reconstrucción presentada en el juicio ubica a Bernardino Antonio Benítez, Daniel Ramírez, Mónica Millapi y Laudelina Peña dentro del núcleo de personas que habrían estado con el niño antes de que desapareciera.
Los investigadores sostienen que el traslado hacia el naranjal no fue casual y que formó parte de una acción coordinada para alejar al menor de la supervisión de su padre, José Peña.
En ese contexto, Benítez aparece como una de las últimas personas adultas que tuvo contacto con Loan y es señalado por supuestas contradicciones en sus declaraciones posteriores.
Por su parte, Laudelina Peña es acusada de haber contribuido a generar las condiciones para que el niño quedara sin la presencia de otros adultos que pudieran supervisarlo.
Las sospechas de encubrimiento
La acusación no se limita al momento de la desaparición. También incluye una serie de conductas que, según los fiscales, tuvieron como finalidad entorpecer la investigación y construir hipótesis falsas.
Uno de los puntos centrales es el hallazgo de un botín del niño en una zona de monte, elemento que para la Fiscalía habría sido colocado deliberadamente para reforzar la teoría de un extravío accidental.
Los investigadores sostienen que existieron maniobras destinadas a instalar una escena falsa para hacer creer que Loan se había perdido por sus propios medios.
En esa línea, también se mencionaron contactos permanentes entre algunos de los imputados después de la desaparición y cambios en las versiones brindadas a los investigadores durante los primeros días de la búsqueda.
Los otros acusados
Además de quienes están imputados por los hechos directamente relacionados con la desaparición, la causa incluye a un segundo grupo acusado de interferir en la investigación.
Entre ellos se encuentran personas vinculadas a la denominada Fundación Dupuy y Nicolás Gabriel Soria, conocido como “El Americano”, quien habría llegado a presentarse como integrante de INTERPOL.
Según la acusación, estas personas habrían influido sobre testigos, promovido hipótesis falsas y realizado distintas maniobras para desviar el rumbo de la investigación.
Dos etapas de un mismo plan
La Fiscalía dividió su reconstrucción en dos momentos claramente diferenciados: el primero corresponde al aislamiento y posterior sustracción de Loan en la zona del naranjal; el segundo, al traslado atribuido a Carlos Pérez y María Victoria Caillava, seguido de distintas acciones destinadas a ocultar lo sucedido.
Con esta teoría, el Ministerio Público Fiscal sostiene que la desaparición de Loan fue el resultado de una acción coordinada y no de una pérdida accidental, como se planteó en los primeros momentos de la investigación.
















