Este viernes por la mañana comenzó en Corrientes la audiencia preliminar por la desaparición de Loan Danilo Peña, el nene de cinco años visto por última vez en junio de 2024 en la localidad correntina de 9 de Julio.

La jornada se desarrolló bajo modalidad mixta: fiscales, querellantes y algunos defensores estuvieron presentes en la sala, mientras que varios imputados participaron por videoconferencia desde los lugares donde cumplen prisión preventiva o arresto domiciliario. La única excepción fue Mónica Del Carmen Millapi, quien permanece con domiciliaria en Neuquén.
Pedido para adelantar el debate
El juicio oral estaba previsto para el 7 de octubre, con dos audiencias semanales hasta diciembre. Sin embargo, tanto la querella como el Ministerio Público Fiscal solicitaron que se adelante la fecha.
Los abogados de los padres del niño, Alejandro Vecchi y María Belén Russo Cornara, argumentaron que la magnitud del proceso —con 17 imputados y más de veinte defensas— vuelve compleja la organización y los acuerdos probatorios. El fiscal federal Carlos Schaeffer respaldó el planteo y advirtió que, de no modificarse el cronograma, recurriría a instancias superiores.
Tras un cuarto intermedio, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Corrientes, integrado por los jueces Fermín Amado Ceroleni, Eduardo Ariel Belforte y Simón Pedro Bracco, informó que reconsiderará la fecha y prometió fijar un inicio “lo más próximo posible”. En los próximos días se confirmará el nuevo cronograma.
El tribunal también dejó en claro que la regla será la presencialidad de los imputados durante el debate, aunque analizará excepciones fundadas.
Más de 700 testigos
El Ministerio Público Fiscal había propuesto más de 700 testigos, pero finalmente pidió que 161 declaren en el juicio y que el resto sea incorporado por lectura. Parte de las defensas se opusieron a esa modalidad, por considerar que limita el derecho a contrainterrogar.
La causa principal tiene siete acusados por sustracción y ocultamiento del menor, delito que prevé penas de entre 5 y 15 años de prisión. La hipótesis fiscal sostiene que Loan no se perdió en el monte, sino que fue apartado deliberadamente en medio de un almuerzo familiar y que existió una división de roles previa.
En paralelo, otras diez personas están imputadas por presunto entorpecimiento de la investigación. Se los acusa de haber direccionado testimonios y de incurrir en conductas como resistencia a la autoridad y usurpación de títulos.
Una trama de versiones cruzadas
Entre los nombres centrales aparece Laudelina Peña, tía del niño, quien inicialmente declaró haberlo visto dirigirse hacia un naranjal. Luego aseguró que el pequeño había sido atropellado accidentalmente, versión que fue descartada por la Justicia. Más tarde denunció amenazas para no hablar.
Las contradicciones y cambios de relato forman parte del entramado que ahora deberá analizar el tribunal en el debate oral.
La búsqueda sigue
Mientras avanza el proceso judicial, la búsqueda continúa sin resultados. En enero, el Gobierno nacional difundió una actualización del rostro del niño mediante inteligencia artificial y elevó la recompensa a 20 millones de pesos para quien aporte datos certeros.
Los padres reiteraron su pedido de justicia y celeridad. “Que digan dónde está”, reclamó la madre en la previa de la audiencia. A más de un año de la desaparición, la pregunta sigue siendo la misma: qué pasó con Loan.














