La tercera jornada del Programa Anual de Formación y Capacitación en Autismo tuvo lugar el pasado 26 de junio en el centro de Convenciones “Guillermo Barrena Guzmán”.
Con una importante convocatoria, se llevó a cabo el tercer encuentro de la capacitación, una iniciativa destinada a fortalecer los conocimientos y las herramientas de los profesionales vinculados al abordaje del Trastorno del Espectro Autista (TEA).La jornada contó con la disertación de la doctora Silvia Intruvini, reconocida neuróloga infantil, exdirectora médica del Centro de Rehabilitación Infantil FLENI y referente nacional e internacional en neurología, neurocirugía y rehabilitación pediátrica. Además, integra la Sociedad Argentina de Pediatría y preside el Comité de Discapacidad de la Sociedad Latinoamericana de Pediatría.

Durante su exposición, la especialista remarcó que uno de los principales desafíos en relación con el TEA es lograr un diagnóstico oportuno. En ese sentido, explicó que la observación del neurodesarrollo durante los primeros meses de vida resulta determinante.”El poder hacer un diagnóstico oportuno, poder ver el neurodesarrollo en los primeros seis meses de vida, la comunicación y la interacción social de los chicos en los primeros momentos de existencia es muy importante”, señaló.Intruvini explicó que la detección temprana implica observar cuidadosamente cómo los niños interactúan con su entorno: la manera en que toman los juguetes, cómo los exploran, el contacto visual y la relación que establecen con sus padres, abuelos u otros adultos cercanos.
La profesional también hizo referencia a los avances científicos vinculados con el origen del trastorno. “Hoy hablamos de genética, de genes de riesgo. Siempre hay que poder ver cuáles son las causas y para eso necesitamos estudios complementarios, como una resonancia o una interconsulta con un médico genetista. Pero no debemos olvidar que la clínica es soberana”, afirmó.
Asimismo, destacó que antes de cualquier estudio resulta indispensable conocer en profundidad al niño y su entorno familiar, realizando una historia clínica completa que contemple su desarrollo desde los primeros meses de vida.Otro de los ejes centrales de su exposición fue la necesidad de un abordaje interdisciplinario.

Según explicó, la evaluación debe integrar la mirada de distintos profesionales y también considerar el desempeño del niño en el ámbito escolar.”Hay que ver qué pasa en su colegio, qué dice la maestra y cómo se desenvuelve en ese ámbito”, sostuvo.Respecto al Trastorno del Espectro Autista, Intruvini recordó que no se trata de una enfermedad sino de una condición del neurodesarrollo. Por ello, explicó que el objetivo no debe centrarse en la curación, sino en generar las condiciones necesarias para que cada niño pueda desarrollar al máximo sus capacidades y mejorar su calidad de vida, siempre acompañado por su familia y con los apoyos adecuados.La inclusión como eje fundamentalEn el tramo final de su conferencia, la especialista expresó una firme postura a favor de la inclusión de las personas con TEA.”Estoy a favor de la inclusión. No hablo solamente de los niños con TEA, sino de un lugar donde estemos todos juntos, con los sistemas de apoyo necesarios, pero en un ámbito social común. Ellos son parte de la sociedad y así se los debemos hacer sentir. Va a ser más digno, más seguro para ellos y no tengo dudas de que serán niños más felices”, concluyó.
El Programa Anual de Formación y Capacitación en Autismo continúa consolidándose como un espacio de actualización científica y reflexión para profesionales de la salud, la educación y disciplinas afines, promoviendo estrategias que favorezcan la detección temprana, el trabajo interdisciplinario y una sociedad cada vez más inclusiva.
















