En medio de un profundo dolor, familiares y seres queridos de Camila Vecchiarello, de 26 años, despidieron sus restos en Rosario, su ciudad natal. La joven fue asesinada el domingo pasado en Barreal, Calingasta, y por el crimen está detenido su esposo, Carlos Rivero, de 25 años.
Según fuentes judiciales, el padre y uno de los hermanos de Camila trasladaron el cuerpo desde San Juan hasta Rosario, luego de que se realizaran los estudios forenses correspondientes. Allí recibió sepultura.
La autopsia fue clave para establecer la mecánica del crimen y también permitió determinar que Camila estaba embarazada. Durante la audiencia judicial, Rivero aseguró desconocer esta situación.
En paralelo, la UFI Delitos Especiales tomó declaración a dos familiares cercanos de la víctima. Según trascendió, ambos señalaron que desconocían cómo era la relación puertas adentro, ya que mantenían poco contacto con Camila desde que comenzó su vínculo con Rivero, en febrero de este año, mientras ambos cursaban en Gendarmería.
La investigación está a cargo del fiscal Adolfo Díaz. La Justicia podría volver a citar a los familiares y convocar a otras personas para ampliar la información sobre la relación y las circunstancias del crimen.
Rivero fue imputado por homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género. Además, se le dictó un año de prisión preventiva mientras avanza la investigación.

















