La sanjuanina denunció irregularidades durante la atención que recibió en el hospital Rawson. Aparentemente, ese día hubo dos nacimientos con el mismo apellido, por lo que exhumaron los restos de la criatura para realizar un ADN.

Una denuncia por una presunta mala praxis durante un embarazo derivó en una investigación de la UFI Delitos Especiales que busca determinar qué ocurrió con una bebé. La pequeña murió antes de nacer y ahora se deberán esclarecer una serie de dudas planteadas por su madre.
La información fue difundida por 0264 Noticias, a partir de la denuncia presentada por Guadalupe Tapia, con la intervención de su abogada, María de los Ángeles Olivera, y del fiscal Sebastián Gómez. El expediente fue iniciado el martes 18 de agosto bajo la carátula “Actuaciones Investigativas por denuncia de una mala praxis de embarazo en el Hospital Guillermo Rawson”.
En el marco de la investigación, este miércoles 20 de agosto personal de Policía Científica y de la Brigada de la UFI Delitos Especiales se trasladó hasta el cementerio de Ullum, donde se encontraba sepultado el cuerpo de la bebé. Allí se llevó adelante el procedimiento para retirar los restos y trasladarlos a la morgue judicial.
La medida tiene como objetivo avanzar con una autopsia y obtener muestras que permitan realizar un estudio de ADN. Este análisis será clave para establecer, entre otros aspectos, si el cuerpo que fue entregado a la familia corresponde efectivamente a la hija de Guadalupe Tapia.
La mujer aseguró ante la Justicia que tiene dudas respecto de la identidad de los restos. Según su testimonio, los rasgos físicos de la bebé que le entregaron no coincidían con los que ella había observado o esperaba, por lo que planteó la posibilidad de que se hubiera producido una confusión.
En ese sentido, Tapia sostuvo que en el Hospital Rawson había otra mujer con el mismo apellido que también se encontraba atravesando un parto, una circunstancia que, según su planteo, podría haber generado una equivocación.
La hipótesis deberá ser confirmada o descartada mediante el cotejo genético que realizará la Justicia.
Pero las dudas de la denunciante no se limitan a la identidad del cuerpo. La investigación también apunta a reconstruir cómo fue la atención que recibió durante
las horas previas al nacimiento
Guadalupe Tapia denunció que había solicitado en reiteradas oportunidades que le realizaran una cesárea. Según su relato, comenzó a presentar contracciones y sangrado, pero la intervención no se habría concretado de inmediato. Posteriormente, aseguró que advirtió que su bebé había dejado de moverse y que una ecografíaconfirmó que la pequeña había fallecido dentro del útero.
Otro de los puntos que quedó incorporado a la investigación está relacionado con lo ocurrido durante la cesárea. Según explicó la abogada Olivera, la mujer manifestó que los profesionales no le mostraron a la recién nacida inmediatamente después de la intervención y que se retiraron rápidamente con la bebé.
Ahora, la autopsia y el análisis de ADN aparecen como dos de las principales medidas para avanzar en el expediente. A esto se sumará el análisis de la documentación médica, los registros del hospital y las demás pericias que ordene la Fiscalía.
La causa permanece en etapa investigativa y, por el momento, las acusaciones formuladas por la madre corresponden a su testimonio y deberán ser corroboradas mediante pruebas objetivas. Los resultados de los estudios serán fundamentales para determinar las causas de la muerte, establecer si existió alguna irregularidad durante la atención médica y despejar las dudas planteadas sobre la identidad del cuerpo.















