El hecho ocurrió pasadas las 18 horas, frente al Colegio San Vicente de Paul, y movilizó a los equipos de emergencia debido a la magnitud del siniestro. Según fuentes policiales, el dueño de la vivienda, un hombre de apellido López, se encuentra alojado en la Comisaría Sexta, imputado en una causa penal por el robo de un celular. Esta situación llevó a los investigadores a manejar como principal hipótesis que el incendio fue un acto intencional, cometido con el objetivo de tomar venganza contra el residente.

Aunque se constató que la vivienda contaba con una instalación eléctrica clandestina, los especialistas determinaron que no hubo un cortocircuito que pudiera haber desatado las llamas de manera fortuita. Este dictamen técnico reforzó la teoría del ataque deliberado, ya que las evidencias apuntaban a que alguien ingresó a la propiedad y provocó el incendio de forma premeditada. Afortunadamente, al momento del siniestro, el inmueble se encontraba vacío, por lo que no se registraron víctimas fatales ni heridos a causa del fuego.

Este episodio pone de manifiesto la tensión existente en el barrio, derivada de la situación judicial del propietario, y subraya la gravedad de recurrir a la justicia por mano propia como respuesta a delitos comunes. Las autoridades hacen un llamado a la calma y reiteran la importancia de confiar en los canales institucionales para resolver conflictos, en lugar de tomar acciones que pongan en riesgo la integridad y el patrimonio de los ciudadanos.















