La Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (FOEVA) decidió romper formalmente la negociación paritaria y convocar a un paro de actividades para el viernes 6 de marzo, justo en el marco de la tradicional Fiesta de la Vendimia en Mendoza.

Esta medida fue adoptada tras el rechazo a una propuesta salarial calificada por el gremio como “miserable”. Según consta en el acta de la última reunión celebrada ante la Secretaría de Trabajo de la Nación, las cámaras empresariales ofrecieron un incremento del 1% mensual durante seis meses para el sector bodega y del 0,5% para el sector viña en el mismo período.
El secretario de Prensa de FOEVA, Daniel Romero, expresó que la oferta es insuficiente y no respeta la realidad económica actual. Por ello, convocaron al paro sin asistencia a los lugares de trabajo, con el objetivo de defender el poder adquisitivo de los trabajadores vitivinícolas y exigir una propuesta salarial acorde a la situación.
Desde el gremio afirmaron que no fueron sorprendidos por la actitud empresarial, que busca instalar una crisis profunda para limitar las negociaciones salariales y de cosecha. Criticaron la utilización de escenarios alarmistas como justificación para negar salarios dignos a los trabajadores y trabajadoras del sector.

Dado que FOEVA nuclea a obreros y empleados vitivinícolas de todo el país, la medida podría afectar bodegas y viñas en las principales provincias productoras, generando un impacto significativo en la actividad durante uno de sus eventos centrales.















