Las autoridades sanitarias de Argentina y Bolivia encendieron la alerta tras confirmarse un incremento del 172% en los casos de chikunguña en la región fronteriza. En los últimos días se registraron 30 contagios, con epicentro en Salvador Mazza, localidad limítrofe donde se verificó circulación viral activa.
En menos de una semana se sumaron 19 nuevos casos a los 11 que habían sido notificados previamente, lo que marca un crecimiento acelerado del brote. La mayor concentración se da en el departamento San Martín, aunque también se reportaron diagnósticos en Orán y otras jurisdicciones del norte provincial.

El coordinador de Epidemiología, Francisco García Campos, informó que en Salvador Mazza se detectaron 18 contagios. Solo cuatro pacientes presentan antecedente de viaje a Bolivia, mientras que el resto permanece bajo investigación epidemiológica. La cercanía con localidades bolivianas con circulación activa del virus, como Yacuiba, refuerza la hipótesis de un brote regional en la zona de frontera.
Del total de 30 casos confirmados, 20 corresponden al departamento San Martín (18 en Salvador Mazza y 2 en Tartagal); 7 al departamento Orán (2 en la ciudad cabecera y 5 en Aguas Blancas); y los restantes se distribuyen en Rivadavia Banda Sur, Joaquín V. González y Campo Quijano.
Desde el punto de vista clínico, las autoridades recordaron que la chikunguña presenta síntomas similares al dengue en su fase inicial —fiebre alta, dolores musculares y erupciones cutáneas—, pero se distingue por provocar un dolor articular intenso e incapacitante, principalmente en hombros, rodillas y caderas. La enfermedad es transmitida por el mosquito Aedes aegypti, vector también del dengue y el zika.
Coordinación binacional
Frente a este escenario, equipos sanitarios de ambos países mantuvieron una reunión de trabajo para reforzar las estrategias de vigilancia y control en la frontera. Desde el departamento boliviano de Tarija informaron que en lo que va del año se contabilizan 103 casos, con mayor incidencia en Bermejo y Yacuiba. En tanto, la ciudad de Santa Cruz de la Sierra supera los 3.000 casos acumulados, situación que mantiene en alerta a la región por la constante movilidad poblacional.
Entre las medidas acordadas se destacan la intensificación de operativos para eliminar criaderos de mosquitos, campañas comunitarias de concientización, control de focos aédicos y el intercambio de información epidemiológica en tiempo real. También se abordó la problemática de la acumulación de neumáticos en zonas fronterizas, considerados potenciales reservorios del mosquito.
Las autoridades recomendaron a quienes viajen a áreas con circulación viral utilizar repelente de forma permanente y acudir al centro de salud ante cualquier síntoma febril, evitando la automedicación. Asimismo, pidieron extremar las tareas de descacharrado en viviendas, especialmente tras las recientes lluvias, que favorecen la proliferación del vector.














