Primera División: más lucha que juego
El partido no logró despegar nunca. Las condiciones del campo de juego influyeron directamente en el desarrollo: el césped no estaba en buenas condiciones y la pelota picaba demasiado, lo que dificultó la circulación y el juego asociado.
Ambos equipos abusaron del pelotazo como recurso principal. Hubo poco juego por abajo, escasas triangulaciones y mucha disputa en la mitad de la cancha. En ese contexto, el encuentro se tornó friccionado y cortado.
Imagen cedida por Antonio Rosalez☝️
Dentro de ese panorama, 9 de Julio fue el que generó las situaciones más claras. Contó con dos oportunidades netas de gol que pudieron cambiar la historia, pero faltó precisión en la definición. El rival, en tanto, casi no logró inquietar con claridad.
Fue un partido donde predominó la entrega y la fricción por sobre el buen juego. Un punto que deja la sensación de que se pudo haber ganado, pero también la certeza de que hay aspectos a mejorar en la generación de juego.
En Cuarta División fue contundencia y eficacia.
Distinta fue la historia en Cuarta División, donde 9 de Julio mostró mayor claridad y contundencia para imponerse 3 a 1 sobre Rivadavia.
Los goles del conjunto del “9” llegaron por intermedio de Villegas Geremia, Villegas Santi y Varga Gerónimos, en un partido donde el equipo supo golpear en los momentos justos y manejar los tiempos.
Rivadavia descontó a través de Vera Lauti, pero no le alcanzó para revertir el resultado ante un 9 de Julio que fue superior en efectividad.
El triunfo en Cuarta deja buenas sensaciones y demuestra que hay material y trabajo en las divisiones formativas.













