El abogado Roberto Castillo, quien representa a Luis López, aseguró que la muerte de Ángel López no habría sido accidental. Según su planteo, el menor habría sido víctima de un homicidio y sostuvo que tanto su madre como la pareja de ella “estarían intentando encubrir lo ocurrido”.
El letrado considera que la causa debería investigarse como homicidio agravado, basándose en los primeros resultados de las pericias, que detectaron lesiones internas en la cabeza del niño.

La investigación tomó impulso tras la denuncia realizada por el padre y su entorno. En ese marco, se ordenó un allanamiento en la vivienda de la madre, Mariela Altamirano, donde se secuestraron teléfonos celulares y otros elementos que podrían ser relevantes para la causa.
El caso también tiene antecedentes en el ámbito familiar. El niño había estado bajo el cuidado de su padre, pero por disposición judicial se había iniciado un proceso de revinculación con su madre, quien, según trascendió, se había alejado cuando el pequeño era muy chico.
Ángel fue encontrado sin signos vitales en su casa de Comodoro Rivadavia y trasladado a un hospital, donde finalmente se confirmó su fallecimiento.
Por su parte, Altamirano negó cualquier responsabilidad. En declaraciones públicas, afirmó que el niño estaba durmiendo y que, al notar que no respiraba, intentó reanimarlo y pidió ayuda médica de inmediato. Según su versión, todo ocurrió de manera repentina mientras se encontraban en la vivienda.
La causa continúa en etapa de investigación y se esperan nuevos avances a partir de las pericias y los elementos secuestrados.
















