
La gestión provincial resolvió ampliar la asistencia financiera destinada al sector vitícola y sumará aproximadamente $2.500 millones adicionales a las líneas de crédito que ya estaban disponibles desde diciembre.El anuncio fue confirmado por el ministro de Producción, Gustavo Fernández, quien explicó que el refuerzo no implicará duplicar los montos vigentes, pero sí buscará llegar con mayor fuerza a los sectores más comprometidos. “Será un refuerzo, que claramente no se va a tratar de duplicar el monto, pero sí tendrá como consigna que llegue a los sectores trasladistas, que son los que están más complicados para recibir la uva”, precisó.
La decisión política terminó de consolidarse luego de una reunión que el funcionario mantuvo con su par mendocino, Rodolfo Vargas Arizu. Tras ese encuentro, Fernández destacó que ambas provincias coincidieron en la necesidad de fortalecer las herramientas financieras para garantizar el levantamiento de la cosecha.
Desde diciembre, en San Juan se pusieron a disposición distintas líneas que totalizan $11.000 millones. El objetivo fue dotar de liquidez a productores y elaboradores en un contexto de tensiones en el mercado y dificultades para los trasladistas, actores clave en la cadena vitivinícola que compran uva para su procesamiento.
La herramienta más significativa es la que se canaliza a través del Banco San Juan, que dispone de $7.000 millones para cosecha y elaboración, con topes de hasta $60 millones por productor y hasta $400 millones para establecimientos elaboradores.
A esto se suman $2.500 millones administrados por la Agencia Calidad San Juan, destinados tanto a la cosecha como a la compra de insumos químicos para la elaboración de mostos. En paralelo, la Fiduciaria San Juan cuenta con $400 millones orientados a capital de trabajo para la adquisición de fertilizantes, fitosanitarios e insumos agrícolas.
Con la ampliación anunciada, el Ejecutivo busca garantizar que el flujo financiero acompañe el ritmo de la vendimia y evitar que queden uvas sin levantar por falta de capital de trabajo. La medida también apunta a sostener el entramado productivo en un año en el que los márgenes se encuentran ajustados y la rentabilidad del sector atraviesa un escenario desafiante.
El refuerzo de fondos se inscribe en una estrategia coordinada con Mendoza, principal provincia vitivinícola del país, en un intento por sostener la actividad y asegurar que la cosecha se desarrolle con normalidad. En San Juan, el desafío inmediato será que la ampliación llegue de manera efectiva a los actores más vulnerables de la cadena y que el crédito cumpla su función dinamizadora en plena temporada.
















