El sujeto quedó detenido tras un allanamiento realizado en Santa Lucía.
El procedimiento se llevó a cabo en una vivienda del barrio Villa Don Arturo, donde personal de la UFI de Delitos Informáticos y Estafas arrestó a Ángel Emanuel Acosta. El operativo fue ordenado por el fiscal Eduardo Gallastegui, luego de que saliera a la luz una compleja maniobra que habría perjudicado tanto a la empresa MAXFA S.A. —operadora de una estación AXION en 9 de Julio— como a varias firmas de transporte locales.

Según reconstruyeron fuentes vinculadas a la causa, el joven comenzó como playero, pero con el tiempo fue escalando posiciones hasta convertirse en asesor comercial y encargado de cobrar a los clientes más importantes. Ese rol, clave para el movimiento diario del negocio, es el que hoy está bajo la lupa.
Todo se descubrió cuando una empresa de transporte sanjuanina recibió el reclamo de una deuda abultada. La sorpresa fue total: su titular aseguró tener todos los pagos al día y presentó comprobantes, muchos de ellos entregados directamente a Acosta, tanto en efectivo como mediante transferencias y cheques. Solo en ese caso, el perjuicio superaría los 85 millones de pesos.
A partir de esa situación, la firma inició una auditoría interna que destapó un panorama mucho más amplio. Detectaron inconsistencias en los registros y sospechan que el acusado habría cobrado combustible a precios por debajo de los oficiales sin rendir ese dinero. También creen que utilizaba un sistema de “pagos cruzados”, cubriendo deudas de unos clientes con el dinero de otros, lo que terminó generando un desorden financiero importante.

Con el correr de los días, empezaron a aparecer más casos de empresas que aseguraban haber pagado, pero que igualmente figuraban como deudoras. Así, el monto del presunto fraude fue escalando rápidamente: de una primera estimación de más de 70 millones, hoy ya se habla de cerca de 200 millones de pesos.














