
En plena madrugada del sábado, el boliche Lázaro Point, que está en Paula Albarracín de Sarmiento en Caucete, recibió un paro inesperado: clausura preventiva por orden de la jueza de paz, Dra. Luciana Salvá.
¿El motivo? Un operativo de la Comisaría Novena destapó que había menores de edad metidos adentro, un papelón que va contra todas las normativas que regulan este tipo de lugares y que pone en riesgo a los pibes. No es sólo que entraron: las condiciones del lugar para cuidar a los adolescentes también estaban para el olvido.
No es la primera vez que Lázaro Point hace ruido por malos pasos: la policía y la Justicia tienen antecedentes de clausuras anteriores por peleas y violencia que se vivieron en el local. Los vecinos y quienes frecuentan los boliches de la zona están cansados de que siempre haya problemas, sobre todo cuando la fiesta termina y provoca incidentes en las calles de Caucete.
La Dra. Salvá no dudó y mandató el cierre inmediato, priorizando la seguridad de los menores y la seriedad en los controles. La presencia urgente de la Comisaría Novena fue para cumplir con la orden y revisar toda la documentación que justificara tan contundente medida. La historia de este boliche se sigue escribiendo, pero esta vez con un cierre que busca ponerle un freno a este descontrol.
















