Un equipo de investigadores del Conicet identificó el gen SlBBX20, un regulador que permite a las plantas de tomate detectar la sombra de otras plantas y modificar su crecimiento para captar una mayor cantidad de luz solar, un proceso fundamental para la fotosíntesis en cultivos de alta densidad.
El estudio, liderado por especialistas del Instituto de Investigaciones Fisiológicas y Ecológicas Vinculadas a la Agricultura (IFEVA, Conicet-UBA) y publicado en la revista Plant Physiology and Biochemistry, determinó que este gen produce una proteína clave para regular procesos hormonales y fotosintéticos que influyen directamente en el desarrollo y rendimiento de la planta.
Durante la investigación, los científicos compararon plantas normales con otras en las que el gen había sido bloqueado. Los resultados mostraron que, sin SlBBX20, las plantas producen menos hormonas de crecimiento, desarrollan menos poros estomáticos para captar dióxido de carbono y realizan una fotosíntesis menos eficiente, lo que deriva en una menor producción y tomates de menor tamaño.
Además, el trabajo reveló que este gen también participa en la producción de antocianinas, pigmentos que ayudan a proteger a la planta del exceso de radiación solar y del estrés oxidativo.

Los investigadores destacaron que el hallazgo podría convertirse en una herramienta para el mejoramiento genético, permitiendo desarrollar variedades de tomate más eficientes, productivas y adaptadas a sistemas de cultivo intensivos, un avance que podría contribuir a fortalecer la producción de alimentos en el futuro.














