El Servicio Penitenciario Provincial está avanzando en un plan para reforzar la seguridad en el Penal de Chimbas, mediante la posible instalación de inhibidores de señal de teléfonos celulares y la evaluación de sistemas de videovigilancia con inteligencia artificial (IA), según explicó su director, Carlos Suárez.

La iniciativa, que busca evitar que las personas privadas de la libertad utilicen celulares dentro del complejo penitenciario, todavía se encuentra en la fase de análisis técnico y evaluación de proveedores, con miras a realizar pruebas piloto a lo largo de este año. Aún no está definida una fecha concreta para la implementación de estas tecnologías.
Los equipos que bloquean señal no se ubicarían dentro de los pabellones, sino en puntos estratégicos del penal. Estos dispositivos podrían ser fijos o móviles según las necesidades operativas y permitirían aislar áreas específicas, como alas o celdas, sin afectar las zonas administrativas ni a la comunidad cercana, lo que en experiencias anteriores generó conflictos.

Además, el Servicio Penitenciario está evaluando la incorporación de cámaras y sistemas de monitoreo basados en inteligencia artificial, diseñados para reforzar el control en áreas clave del penal. Este tipo de tecnología permitiría identificar personas, rostros y objetos prohibidos, tanto en los accesos como en zonas internas y de visitas, y detectar posibles movimientos sospechosos o situaciones de riesgo, como intentos de fuga o disturbios.
















