En la villa cabecera de 9 de Julio, la celebración del Domingo de Ramos comenzó en la plazoleta Cura Brochero, donde una multitud de familias se reunió para compartir este momento tan significativo que recuerda la entrada de Jesús en Jerusalén, recibido con palmas y alegría.


Los niños fueron protagonistas de esta jornada, representando a Jesús y llevando un mensaje de esperanza mientras caminaban juntos hacia la parroquia. Allí, muchos vecinos los aguardaban para participar de la segunda bendición de ramos y, posteriormente, de la Santa Misa.


De este modo, 9 de Julio comienza a vivir la Pascua, acompañando a Jesús en un camino de fe, encuentro y esperanza compartida.



























