El consumo per cápita cayó 9,6% interanual y se ubicó en 46 kilos anuales hasta agosto de 2026. La baja se da en un contexto de menor producción, mientras las exportaciones crecieron.
El consumo de carne vacuna en Argentina registró una fuerte caída durante los primeros ocho meses de 2026. Según el Informe Económico Mensual de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes de la República Argentina (CICCRA), el consumo aparente se redujo 9,6% interanual y alcanzó un promedio de 46 kilos por habitante al año.
Esto significa que cada argentino consumió 4,9 kilos menos de carne vacuna en los últimos 12 meses.
La evolución muestra un retroceso respecto de los años anteriores:
•2021: 49,8 kg por habitante
•2022: 50,5 kg
•2023: 53,9 kg2024: 48,5 kg
•2025: 50,4 kg
•2026: 46 kg hasta agosto
Menor producción y más exportaciones
La caída del consumo interno se produjo en paralelo a una menor producción de carne vacuna. Entre enero y agosto de 2026 se produjeron 1.944 millones de toneladas, un 6,8% menos que en el mismo período de 2025.
Los envíos destinados al mercado interno retrocedieron 11,3%, mientras que las exportaciones aumentaron 6,5% interanual. En total, se despacharon al exterior 567,4 millones de toneladas, unas 34,6 millones de toneladas más que un año atrás.
El consumo cae pese a la estabilidad de los precios
La retracción de la demanda también se produjo en un escenario de relativa estabilidad en los precios de la carne.
Según el Indec, durante agosto la carne vacuna registró una variación de apenas 0,2%, mientras que el relevamiento del IPCVA marcó una baja mensual del 0,3% en el precio promedio de los cortes, que se ubicó en $18.431 por kilo.
De acuerdo con el informe de CICCRA, la menor demanda estaría vinculada principalmente a la pérdida de poder adquisitivo de los hogares, que debieron reorganizar sus gastos frente al aumento de los servicios y el endeudamiento familiar.
















