Los especialistas determinaron que existe relación entre el metacrilato aplicado por el cirujano y la insuficiencia renal que sufrió la modelo. La conclusión puede resultar decisiva en la causa por homicidio.

A tres años de la muerte de Silvina Luna, una junta médica llegó este martes a una conclusión que puede resultar determinante para el futuro de la causa contra Aníbal Lotocki: los especialistas establecieron un vínculo entre el metacrilato que el cirujano le aplicó a la modelo y la insuficiencia renal que terminó provocando su muerte.
La medida se llevó adelante este martes 1 de septiembre en el Cuerpo Médico Forense, con la participación de alrededor de diez profesionales y peritos de las distintas partes.
La junta había sido convocada para responder una serie de interrogantes médicos que resultan centrales en el expediente donde se investiga a Lotocki por la muerte de Luna.
Qué determinó la junta
Según informó TN tras conocerse las conclusiones, los profesionales determinaron que existe una relación entre el material colocado en el cuerpo de la modelo y el cuadro de hipercalcemia que posteriormente derivó en insuficiencia renal.
La conclusión adquiere especial relevancia porque precisamente la existencia o no de ese vínculo era una de las cuestiones que debía resolver la investigación.
Silvina Luna había sido intervenida por Lotocki en 2011, cuando le realizó un procedimiento estético en los glúteos.
Años después comenzaron los graves problemas de salud que finalmente derivaron en una insuficiencia renal. La modelo debió someterse a diálisis mientras esperaba un trasplante
Una pericia que puede ser clave para Lotocki
Antes de realizarse la junta, la Justicia había planteado varios interrogantes a los especialistas.
Uno de ellos era determinar si, cuando aparecieron los granulomas, existía algún tratamiento que pudiera haber evitado el desarrollo de la hipercalcemia y la posterior insuficiencia renal progresiva.
También se pidió analizar si los controles posteriores realizados por Lotocki habían sido adecuados y si, por sus conocimientos y por haber realizado la intervención, estaba en condiciones de advertir y actuar frente a las complicaciones que aparecieron posteriormente.
Otro punto especialmente sensible era determinar qué posibilidades existían en aquel momento para extraer o neutralizar el polimetilmetacrilato (PMMA) sin provocar un riesgo vital o un daño funcional severo.
Las conclusiones médicas serán incorporadas ahora al expediente y podrán tener peso en la definición de la responsabilidad penal del cirujano.















