
Hugo Guerrero recibió una pena de dos años de prisión condicional tras ser hallado culpable de coaccionar a un cuidacoches para que abandonara su lugar de trabajo. El fiscal Alejandro Mattar confirmó que la víctima podrá seguir desempeñando sus tareas en la zona.
En una resolución judicial que pone fin a un prolongado conflicto de convivencia en la zona de Capital, la justicia sanjuanina condenó a Hugo Guerrero, un jubilado que enfrentaba cargos por hostigar sistemáticamente a un trabajador de la calle. El fallo fue dictado por la jueza Flavia Allende, tras acreditarse las maniobras de intimidación denunciadas por la víctima.
El fiscal del caso, Alejandro Mattar, explicó tras la audiencia que el Ministerio Público Fiscal logró demostrar la culpabilidad de Guerrero en cinco hechos de amenazas y dos delitos de coacción. Según el fiscal, quedó acreditado que el imputado utilizó amenazas para intentar que el cuidacoches, Franco Navarro, dejara de cumplir con su actividad en la cuadra, una conducta tipificada en el artículo 149 bis del Código Penal.
Detalles de la condena y restricciones
La sentencia impuesta a Guerrero consiste en dos años de prisión de cumplimiento condicional, lo que significa que no irá a la cárcel pero deberá cumplir con estrictas normas de conducta. Además, el tribunal impuso una medida cautelar de cuatro años de prohibición de actos molestos y turbatorios hacia el “trapito” de apellido Navarro y su pareja.
El origen del conflicto
El juicio reveló que Guerrero buscaba intimidar a Navarro para que “desapareciera de la cuadra” donde trabajaba como “trapito”. Durante el debate, se ventilaron episodios de violencia verbal y agresiones físicas que formaban parte de una relación deteriorada entre el jubilado y el cuidacoches.
Aunque la defensa de Guerrero tiene la posibilidad de apelar el fallo por ser de primera instancia, por el momento la resolución judicial garantiza que el trabajador podrá continuar en su puesto sin ser molestado por el ahora condenado.











