Se trata de la madre de Agustín Emanuel Vila, uno de los 4 detenidos por el brutal episodio. “Me cansé de pedir que lo internaran fuera de la provincia”, relató.

Mientras la investigación por el violento robo y abuso contra una mujer y su hija en Concepción sigue conmocionando a San Juan, la madre de uno de los detenidos habló públicamente y relató el drama que atravesaba desde hacía años con las adicciones de su hijo.
Se trata de Mónica, madre de Agustín Emanuel Vila, uno de los cuatro sospechosos detenidos por el caso. En declaraciones radiales, aseguró que llevaba mucho tiempo pidiendo ayuda para internarlo y sostuvo que “esto se podría haber evitado”. No es la primera vez que la mujer recurre a los medios de comunicación, hace dos años atrás, lo hizo pidiendo que fuera internado fuera de la provincia para tratar sus adicciones.
“No podía pasar sobre la ley de salud mental. Necesitaba una ayuda para él y no la tuve”, expresó la mujer, visiblemente quebrada en declaraciones radiales.
Según relató, el joven tenía un fuerte consumo problemático desde la adolescencia. “Yo me enteré a los 14 o 15 años que consumía. Últimamente estaba muy perdido en las drogas”, contó.
La mujer describió un deterioro extremo en la salud y conducta de su hijo durante los últimos meses. “De todo consumía. Ese niño hacía dos días que no volvía a su casa y no volvió bien”, lamentó.
También relató que el joven fue detenido cuando llegó herido al hospital. “Lo detienen en Urgencia porque llegó todo lastimado”, indicó.
Mónica sostuvo que insistió reiteradamente para que fuera internado fuera de San Juan. “Deberían haber escuchado mi pedido de hacer un tratamiento fuera de la provincia. Me cansé de pedir ayuda”, afirmó.
En uno de los pasajes más duros de la entrevista, contó hasta dónde llegó su desesperación: “Pensé hasta en encadenarlo a la cama. En ese momento no lo hice porque iba a ir presa”.
“Llega un momento en que uno no sabe qué más hacer. Hay muchas otras madres que piden ayuda y no son escuchadas”, agregó.
La mujer también habló sobre cómo las adicciones habían destruido la vida familiar. “En su casa vendió todo: ollas, platos… ya no quedaba nada para vender. Él no salía a robar para comer, sino para consumir”, sostuvo.
Y explicó que tanto ella como el padre evitaban darle dinero directamente. “Cuando me pedía plata, se la transfería a su hermana para que ella le comprara un pancho, por ejemplo. Si no era así, no le daba”, relató.
A pesar del dolor, dejó en claro que no justificará lo ocurrido. “No voy a defender a nadie porque no sé qué es lo que hicieron. Son una banda de 4 personas y los 4 cometieron un delito”, afirmó.
Incluso se puso del lado de las víctimas: “Me pongo en el lugar de esa madre y haría lo mismo. Haría todo por pedir justicia. Por eso no puedo defender a nadie”.
Finalmente, recordó cómo era su hijo antes del consumo problemático. “Cuando estaba acá jugaba a las bolitas, grababa TikTok, me vio toda la vida levantarme a las 6 de la mañana y no comparto nada de lo que viene haciendo”, dijo con tristeza.
“Los cuatro tienen que pagar por lo que hicieron“, concluyó.
















