Mientras el Gobierno busca ordenar su venta, un neumonólogo advirtió que estos productos pueden traer serios daños para la salud y que no son una salida segura para dejar de fumar.

El Gobierno nacional avanzó con la regulación de la venta de vapeadores, bolsas de nicotina y productos de tabaco calentado, en un intento por poner orden en un mercado que hasta ahora se movía con pocos controles. Pero desde el campo médico salieron a marcar la cancha: aseguran que la medida no alcanza si no se ataca el riesgo sanitario de fondo. En diálogo con Radio Mil20, el neumonólogo Carlos Stoltzing fue directo y dejódejó una advertencia que encendió las alarmas. “El vapeador no ayuda a dejar el cigarrillo. Es cambiar un problema por otro”, afirmó.
El especialista explicó que cerca del 70% de estos productos contiene nicotina, una sustancia que sigue generando dependencia y puede provocar complicaciones respiratorias serias. Entre ellas mencionó la neumonitis química, una inflamación pulmonar causada por lo que se inhala al usar estos dispositivos. En ese sentido, remarcó que el fenómeno preocupa cada vez más porque se instaló fuerte entre adolescentes y jóvenes, un público al que la industria apunta con formatos llamativos y sabores tentadores.
Stoltzing también puso la lupa sobre las bolsas de nicotina, una tendencia que ya circula en Europa y que empieza a verse en Argentina. Según detalló, pueden resultar incluso más agresivas que el cigarrillo tradicional porque tienen mayor concentración de nicotina y se absorben de manera directa por la encía. “Contienen más nicotina que un cigarrillo. Se colocan entre la encía y el labio, y desde ahí se absorbede manera directa por la encía. “Contienen más nicotina que un cigarrillo. Se colocan entre la encía y el labio, y desde ahí se absorbe directamente. Es otra forma de ingresar la sustancia al cuerpo”, explicó. Para el médico, no existe una versión “menos mala” del consumo: “No hay algo menos malo. Todo es perjudicial para la salud”, sostuvo.
Si bien reconoció que una regulación puede servir para saber qué se vende y frenar parte del descontrol, advirtió que siempre aparece la tensión entre los negocios y la salud pública. “Se puede ordenar el mercado, pero eso se contrapone con lo que buscamos desde la salud, que es prevenir”, señaló. También alertó sobre la estrategia de las empresas para sumar nuevos consumidores con productos atractivos y fáciles de usar. Por eso, insistió en que el foco debe estar en la prevención y en no naturalizar la nicotina en ninguna de sus versiones. “El problema es que sigue siendo una droga. Y el objetivo es captar a los chicos para que consuman”, concluyó.
Fuente: Del Sur Diario















