El precio del pollo aumentó más de un 12% entre diciembre y marzo, y actualmente el kilo ronda los 4.000 pesos. A pesar de la suba, sigue siendo una de las carnes más elegidas por las familias debido a la gran diferencia de precio con la carne vacuna. Según explicó Nicolás Alonso, el aumento se debe principalmente a la mayor demanda y a problemas de producción en algunas empresas del sector, como Granja Tres Arroyos. Además, cambiaron los hábitos de consumo: hoy muchos clientes prefieren comprar productos de pollo ya preparados por falta de tiempo para cocinar.















