
El precio de la carne aumentó entre 11% y 12% durante febrero, según explicó el empresario Sebastián Parra. Aunque en las últimas semanas el mercado mostró cierta estabilidad, esto se debe más a la fuerte caída del consumo que a una mejora en la producción.
Parra señaló que el aumento responde a problemas estructurales del sector ganadero. Actualmente hay menos animales disponibles: el rodeo pasó de unos 60 millones de cabezas en 2006 a cerca de 50 millones, mientras la población creció, lo que reduce la oferta frente a la demanda.
La situación se agrava por la pérdida de poder adquisitivo, que llevó a que 2024 registre el consumo de carne vacuna más bajo en más de un siglo. Hoy, un kilo de carne de buena calidad ronda los 25 mil pesos, equivalente a casi un día de trabajo para muchos trabajadores, no alcanza para llenar la parrilla.
El empresario explicó que el precio de la carne se determina principalmente por la oferta y la demanda, y que las exportaciones también presionan el mercado interno al competir por la hacienda disponible.
De cara al futuro, el sector vive una “calma tensa”: los precios se estabilizaron por la caída del consumo, pero la recuperación productiva será lenta, ya que criar un animal para consumo demora cerca de dos años.














