Desde Amas de Casa del País alertan que el aumento descontrolado de alimentos, en especial la carne, está haciendo que cada vez más hogares cambien su dieta o directamente supriman comidas. El comienzo del ciclo escolar suma gastos que complican aún más las economías domésticas.

Laura Vera, referente de Amas de Casa del País en San Juan, salió a tirar luces sobre la realidad económica que está sufriendo la gente de a pie en nuestros pagos. En una charla con Radio Mil 20, la dirigente destacó que el precio de la comida no para de subir y que eso impacta fuerte en las mesas familiares.
“En febrero tuvimos un aumento tremendo, especialmente en la carne, que subió entre un 7% y un 11%, según el corte”, contó Vera, poniendo en alerta por cómo este golpe repercute en lo cotidiano. Al combo de la carne también se le suman frutas y verduras con un salto superior al 4%, mientras que los productos de almacén tuvieron alzas más leves, cerca del 1%.
Esta situación no es pura estadística: quienes más la sufren son las familias sanjuaninas, donde, según remarcó la referente, “cuando falta plata en la familia, las mujeres muchas veces son las que dejan de comer o reducen su consumo para que alcance para todos”. El panorama muestra que la carne cada vez está más lejos del pan de cada día.
La data recolectada por Amas de Casa del País revela que la canasta básica alimentaria ronda entre 600.000 y 650.000 pesos, según dónde se hagan las compras. Una cifra que, lamentablemente, está fuera del alcance de mucha gente, dejando a gran parte de la población en una situación bastante complicada.
Un fenómeno preocupante que Vera describió es cómo las familias tienen que modificar sus hábitos y, en muchos casos, saltean la cena por la falta de recursos. Además, durante el verano se notaron cambios en los horarios y tipos de comidas: algunos hogares privilegian un desayuno tardío y optan por una comida más completa por la tarde o la noche.
Para darle más vuelta a la tuerca, el arranque de clases trae consigo un gasto extra que no todos pueden afrontar. La referente detalló que “se suma una comida más para los chicos, como la merienda o el almuerzo cuando van a escuelas con jornada extendida”, lo que representa un gasto diario que puede estar entre 3.000 y 5.000 pesos cuando deben comprar comida afuera.
Pero la cosa no termina acá: el impacto de los aumentos en servicios y alquileres termina de asfixiar el bolsillo de muchas familias. Vera cuestionó que algunas estadísticas oficiales usan métodos anticuados para estimar los gastos básicos y aseguró que, aunque se dice que una familia tipo necesita alrededor de 1.300.000 pesos, para ellos ese número ya se quedó corto frente a la realidad que se vive en el día a día.
En fin, el panorama no es el mejor y cada vez más familias sanjuaninas sienten esa presión que hace que la comida se convierta en un lujo y, tristemente, en muchas casas alguna comida directamente se saltee para poder seguir adelante.















